Me inscribí en el maratón de Valencia, buscado la motivación para volver a entrenar, para renacer de unas cenizas atléticas de las que no emergía. Pero, por unas causas o por otras, no lo hice y aunque sabía que mi aventura en valencia tenía una caducidad cercana, quise plantarme allí y afrontar el desafío. ¡Qué decir de la feria del corredor, del ambiente recogiendo el dorsal, de los stand y carreras que se anuncian allí! Nada, salvo, impresionante. Los que habéis tenido la oportunidad de vivirlo, no sabréis contarlo...por mucha emoción que se muestre en las fotos, en los mensajes e incluso en las palabras, no es suficiente. Hay cosas que mejor que no te cuenten. El momento culminante, el domingo, el sentimiento de vacío por saber que no vas a ver el final de la carrera es grande, e incluso más de una vez, pensé en no salir, en abandonar antes de empezar. Sin embargo, y esa es la primera victoria, no hay que dejarse vencer por el desánimo, y saber que la primera batalla que se ...